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SU XINPING - "La magia de lo cotidiano" El arte chino contemporáneo, que se ha revalorizado casi un 400 por 100 el último año, comienza a aparecer en las mejores colecciones europeas y norteamericanas, que buscan nombres capaces de maridar lo autóctono con lo cosmopolita, el temblor oriental que no renuncia a algunas conquistas del comunismo con el eclecticismo del discurso de las nuevas corrientes occidentales. Ahora en la galería Dolores de Sierra de Madrid, que en un escaso periodo de tiempo nos ha llevado a conocer a los artistas chinos de mayor proyección, recala Su Xinping, un pintor figurativo, de estirpe pop, que mantiene fidelidades a su indesmayable compromiso civil, como se aprecia implicándonos en estos cuadros que definen una realidad a la que no son ajenos los cambios económicos y sociales del gigante de Asia. Su Xinping (Jinning, Mongolia, 1960) ha participado en más de un centenar de exposiciones individuales y colectivas en los últimos veinte años en museos y galerías comerciales de China, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Francia, Indonesia, Gran Bretaña, Australia, Japón, Italia, Suecia, Corea, Finlandia y Alemania. Importantes colecciones privadas y pinacotecas de Asia, Europa y América también han incorporado los sueños y realidades hechas pintura por este artista que, sin renunciar a sus raíces, es un ciudadano del mundo, porque, tomando un verso de Pablo Neruda, "las estrellas del mundo son su patria". Decía hace casi dos siglos Napoleón Bonaparte "dejad que China duerma" previniéndonos del peligro de una marea humana a la que se negaba el derecho a la supervivencia, sojuzgada por colonialistas sin moral que únicamente aspiraban a perpetuar la injusticia y la explotación convirtiéndose en detentadores de los medios de producción. Pero la milenaria China ha despertado de su sueño secular y en vez de enviarnos al ejército para invadir nuestros territorios, nos manda un puñado de artistas con la única pretensión de transmitirnos su temblor y hacernos partícipes de su gozosa realidad en la que, como en cualquier obra humana, coexisten luces y sombras, sin que nieguen su fascinación por la historia de nuestra cultura, con Velázquez y el Museo del Prado a la cabeza por lo que se refiere al ámbito pictórico, aparte de incorporar una legión de nuevos coleccionistas que se interesan por el mejor arte que se hace ahora en el planeta (desde hace unos meses China ha desplazado a Francia del tercer puesto por volumen de ventas del mercado artístico situándose tras Estados Unidos y Gran Bretaña) sin importarles la nacionalidad de los creadores aunque, como en los demás países del mundo, su máxima inversión la lleven a cabo con artistas autóctonos. El arte de Su Xinping combina la magia de lo cotidiano con lo aparentemente éxótico en unas poderosas imágenes que nos atrevemos a motejar como "realismo herido", con sus componentes de ironía, cinismo, ternura, humor y sátira, construye un discurso riguroso, coherente , personalísimo, que salvaguarda las esencias del arte chino por su originalidad y, al mismo tiempo, debido a la temática que protagonizan sus pinturas, podría ser considerada una expresión de cualquier país en el que la vida se inmiscuye en la dinámica de la creación artística. La temática de las obras plásticas de Xinping retratan los iconos de la sociedad de consumo. En estos cuadros, resueltos como espejos stendhalianos que reflejan la vida y sus circunstancias, aparecen grupos de ejecutivos que brindan por sus brillantes éxitos profesionales, ególatras dominados por las pasiones que marcan un territorio al que únicamente tienen acceso los privilegiados que han conocido la felicidad. Bertol Brecht defendía la libertad y la igualdad diciendo que "o todos o ninguno" debían conquistar la esperanza y Xinping también asume la confraternización entre semejantes asegurando que en el hueco de sus manos halla calor y justificaciones, sobre todo en ese enjambre de cuerpos que claman al cielo, resueltos plásticamente en tres planos como si se tratasen de fotogramas de una película con principio y final. Al mismo tiempo, hay seres que rezan y otros permanecen encarcelados en el silencio, figuras hieráticas que niegan la existencia de la luz y el color Pero lo mismo que los triunfadores tienen su espacio en estas telas, la ciudad plasmada en ocre y gris es contemplada por un hombre desde un paisaje fantasmal, otros seres humanos parecen autómatas que deambulan por callejuelas sin más salida que la muerte, mientras otros congéneres se hunden en un magma rojizo y un súbdito de la noche se arropa entre papeles buscando madrugadas como noticias acogedoras. Al mismo tiempo, hay seres que rezan y los demás permanecen encarcelados en el silencio, apareciendo también figuras hieráticas que se ejercitan en macabros bailes. Cuando los personajes de los cuadros del artista chino quieren conquistar la libertad se suben a la grupa de briosos corceles, que parecen cabalgar junto a los caballos azules y amarillos de Franz Marc, en un intento de aproximarnos a la nobleza del equino, a la ternura transformada en centella que lo mismo viaja por las verdes praderas que por las celestiales nubes, prometiéndonos el reino más espiritual de la tierra ya que los animales son sentidos por Xinping como configuraciones simbólicas no naturalistas y formas rítmicas que aspiran al movimiento, a la vida, y que con cuya desaparición se manifiestan las posibilidades destructivas de lo telúrico que habitamos. Si nos interrogamos sobre los protagonistas de la pintura de Xinping, estos serán siempre todas las capas de la sociedad china, la burguesía emergente y los trabajadores, que hacen sus itinerarios vitales a través de hechos cotidianos a los que el creador chino dignifica, dotándolos de una nueva lectura y convirtiéndolos en hitos del camino andado en las albas y los crepúsculos de unas existencias que plantean como añadido el reto pictórico en el que la herida luminosa de la expresión de Su Xinping llega hasta nuestras retinas y conciencias para hacernos compañía en el trayecto imprevisible de nuestra experiencia biográfica. Carlos GARCIA-OSUNA Escritor, Periodista y Crítico de Arte Editor de la revista "TENDENCIAS del Mercado del Arte" |